¿Es la Inteligencia Artificial General Solo Multimodalidad?
La inteligencia humana se apoya en nuestra interacción física y social con el entorno, algo que las inteligencias artificiales creadas hasta ahora no pueden igualar. Los modelos de inteligencia artificial conocidos como multimodales, que combinan procesamiento de texto, imágenes y otros datos, han mostrado resultados sorprendentes. Sin embargo, estos enfoques no logran capturar la real capacidad de razonar como los humanos.
Muchos creen que entrenando modelos cada vez más grandes se obtendrán sistemas realmente inteligentes, pero solo se amplifica una habilidad limitada: manipular símbolos y patrones, sin comprender el mundo físico. Mientras que un modelo puede predecir la siguiente palabra o asociar imágenes y frases, carece del entendimiento profundo sobre objetos concretos, relaciones espaciales o tareas prácticas—como preparar comida o reparar un automóvil. Los humanos poseemos la extraordinaria facultad de transferir nuestras ideas de una experiencia a otra; las IA actuales memorizan patrones de los datos que les damos pero no generan nuevos conocimientos a partir de su entorno.
Limitaciones de los Modelos Actuales
Los sistemas multimodales son una especie de «suma de partes» que emulan distintas capacidades, pero no funden los sentidos y acciones en una comprensión unificada. Un modelo puede sumar texto, imágenes y acciones, pero cada tipo de información se procesa de forma separada. Esta división convierte a la IA en una ensambladora de módulos especializados, sin conciencia real del mundo donde vivimos.
Los humanos, en cambio, entendemos una instrucción porque la relacionamos con experiencias sensoriales y conocimientos previos. Sabemos que «el refrigerador no cabe en una manzana» no solo por la estructura de la frase, sino porque visualizamos el tamaño y la realidad física. Nuestras capacidades de leer, ver, y movernos se entrelazan naturalmente. Sin embargo, los modelos IA procesan por separado imágenes, textos y movimientos, lo que los aleja de una verdadera inteligencia general.
El Futuro: Reimaginar la Inteligencia Artificial
Para alcanzar una inteligencia comparable a la humana, deberíamos explorar enfoques que den prioridad a la interacción corporal y la experiencia directa con el entorno, en vez de unir múltiples módulos desconectados. Esto implica modelos capaces de aprender de manera activa, experimentando y adaptándose, integrando todos los sentidos en una sola arquitectura, como lo hace un ser humano.
Hasta ahora, los desarrollos se han centrado en crecer la cantidad de datos y la potencia de cálculo, pero la verdadera solución está en repensar cómo se construyen estas inteligencias. Es necesario desarrollar sistemas donde la capacidad de formar conceptos nuevos y navegar situaciones desconocidas surja de la percepción práctica y la comunicación constante con su entorno.
En resumen, si queremos una IA de alcance realmente general, debemos abandonar la idea de juntar modelos especializados y avanzar hacia sistemas donde la comprensión emerge de la experiencia integrada y activa con el mundo.