Por qué la IA General No Es Solo Multimodal

¿Es la Inteligencia Artificial General Solo Multimodalidad?

La inteligencia humana se apoya en nuestra interacción física y social con el entorno, algo que las inteligencias artificiales creadas hasta ahora no pueden igualar. Los modelos de inteligencia artificial conocidos como multimodales, que combinan procesamiento de texto, imágenes y otros datos, han mostrado resultados sorprendentes. Sin embargo, estos enfoques no logran capturar la real capacidad de razonar como los humanos.

Muchos creen que entrenando modelos cada vez más grandes se obtendrán sistemas realmente inteligentes, pero solo se amplifica una habilidad limitada: manipular símbolos y patrones, sin comprender el mundo físico. Mientras que un modelo puede predecir la siguiente palabra o asociar imágenes y frases, carece del entendimiento profundo sobre objetos concretos, relaciones espaciales o tareas prácticas—como preparar comida o reparar un automóvil. Los humanos poseemos la extraordinaria facultad de transferir nuestras ideas de una experiencia a otra; las IA actuales memorizan patrones de los datos que les damos pero no generan nuevos conocimientos a partir de su entorno.

Limitaciones de los Modelos Actuales

Los sistemas multimodales son una especie de «suma de partes» que emulan distintas capacidades, pero no funden los sentidos y acciones en una comprensión unificada. Un modelo puede sumar texto, imágenes y acciones, pero cada tipo de información se procesa de forma separada. Esta división convierte a la IA en una ensambladora de módulos especializados, sin conciencia real del mundo donde vivimos.

Los humanos, en cambio, entendemos una instrucción porque la relacionamos con experiencias sensoriales y conocimientos previos. Sabemos que «el refrigerador no cabe en una manzana» no solo por la estructura de la frase, sino porque visualizamos el tamaño y la realidad física. Nuestras capacidades de leer, ver, y movernos se entrelazan naturalmente. Sin embargo, los modelos IA procesan por separado imágenes, textos y movimientos, lo que los aleja de una verdadera inteligencia general.

El Futuro: Reimaginar la Inteligencia Artificial

Para alcanzar una inteligencia comparable a la humana, deberíamos explorar enfoques que den prioridad a la interacción corporal y la experiencia directa con el entorno, en vez de unir múltiples módulos desconectados. Esto implica modelos capaces de aprender de manera activa, experimentando y adaptándose, integrando todos los sentidos en una sola arquitectura, como lo hace un ser humano.

Hasta ahora, los desarrollos se han centrado en crecer la cantidad de datos y la potencia de cálculo, pero la verdadera solución está en repensar cómo se construyen estas inteligencias. Es necesario desarrollar sistemas donde la capacidad de formar conceptos nuevos y navegar situaciones desconocidas surja de la percepción práctica y la comunicación constante con su entorno.

En resumen, si queremos una IA de alcance realmente general, debemos abandonar la idea de juntar modelos especializados y avanzar hacia sistemas donde la comprensión emerge de la experiencia integrada y activa con el mundo.


fuente: https://thegradient.pub/agi-is-not-multimodal/

Del Laboratorio Virtual a la Revolución Creativa

Modelos generativos para acelerar la robótica

La tecnología de IA está redefiniendo el desarrollo de robots, haciendo posible que experimenten y aprendan en entornos completamente digitales antes de ser probados en la vida real. Gracias a sistemas como Ctrl-World, los robots pueden «imaginar» escenarios, resolver tareas y mejorar su desempeño utilizando datos sintéticos. Los investigadores han demostrado que este modelo puede simular la manipulación de objetos y que sus resultados tienen una alta correlación con experiencias reales, permitiendo que las políticas de actuación de los robots sean no solo evaluadas sino también mejoradas dentro de estas simulaciones. Así, se acelera notablemente el avance de la robótica y se reduce la necesidad de pruebas físicas costosas y lentas.

Laboratorios inteligentes: el auge de los asistentes sintéticos

La llegada de sistemas como LabOS representa un salto cualitativo para la investigación científica. Este software integra inteligencia artificial y tecnologías de realidad extendida para ayudar a los científicos en todo el ciclo experimental: desde la hipótesis inicial hasta la validación y documentación automatizada. Con la asistencia de modelos avanzados como LabOS-VLM, es posible detectar errores en tiempo real durante los experimentos y mejorar la reproducibilidad. Los avances sugieren que en un futuro próximo, la cooperación entre humanos y estas IA promoverá el descubrimiento científico de manera más rápida y precisa, llevando la figura del «co-científico inteligente» a laboratorios de todo el mundo.

Asegurando la ética y la creatividad con IA

Las plataformas de IA también enfrentan nuevos desafíos en seguridad y creatividad. Para monitorear y neutralizar posibles usos maliciosos de los sistemas, se desarrollan auditores inteligentes capaces de detectar intentos sutiles de vulnerar la integridad de modelos ajustados mediante técnicas avanzadas. Estos auditores analizan datos y comportamientos, asignando un puntaje de riesgo, lo que permite identificar amenazas incluso cuando los intentos son sofisticados.

En el ámbito de la creatividad digital, empresas tecnológicas están lanzando grandes conjuntos de datos para entrenar modelos capaces de entender y aplicar ediciones sobre imágenes guiadas por texto. Este desarrollo, ejemplificado por el dataset Pico-Banana-400k, facilita la enseñanza de tareas complejas como modificar estilos, añadir objetos o transformar escenas, lo que presagia una transformación radical en las herramientas de edición gráfica tradicionales.


Fuente: https://jack-clark.net/2025/10/27/import-ai-433-ai-auditors-robot-dreams-and-software-for-helping-an-ai-run-a-lab/

Gestión Avanzada de Experimentos con Hydra

¿Qué es Hydra y cómo transforma la gestión de experimentos?

Hydra es un avanzado framework de gestión de configuraciones desarrollado originalmente por Meta Research. Con esta herramienta, es posible estructurar y organizar de manera clara todos los parámetros de los experimentos en aprendizaje automático, garantizando así una gestión modular, confiable y reproducible.

La estructura de Hydra permite definir las configuraciones mediante Python dataclasses, lo que ofrece claridad y seguridad de tipos en la definición de modelos, datos y optimizadores. Este enfoque ayuda a controlar experimentos complejos con facilidad, promoviendo la consistencia y escalabilidad en los proyectos de inteligencia artificial.

Configuraciones estructuradas y composición flexible

Hydra habilita la creación de directorios de configuración que contienen archivos YAML separados para modelos, datasets y optimizadores. Esta modularidad permite combinar y sobreescribir configuraciones durante la ejecución, otorgando flexibilidad sin sacrificar la organización. Por ejemplo, con un solo archivo principal y varios archivos secundarios, se pueden modificar características fundamentales como el tipo de red neuronal, el conjunto de datos o el método de optimización, todo ello sin tocar el código fuente.

El sistema de composición dinámica facilita la experimentación ágil. Los usuarios pueden especificar overrides en tiempo de ejecución, ajustando fácilmente parámetros como la tasa de aprendizaje o el número de épocas. Además, Hydra proporciona validación de las configuraciones para asegurar que todas las combinaciones sean compatibles y estén correctamente estructuradas. Esta herramienta transforma la manera en que se abordan los proyectos, fomentando la reproducibilidad y escalabilidad al ahorrar tiempo y minimizar errores humanos.

Optimización de experimentos con Hydra

Una de las capacidades más notables de Hydra es la simulación y gestión de múltiples ejecuciones (multirun). Esta funcionalidad permite realizar barridos de hiperparámetros de manera sistemática, ejecutando varios experimentos con diferentes configuraciones en pocos pasos. Los resultados se almacenan de forma organizada, facilitando el análisis comparativo. Hydra también soporta la interpolación de variables en las rutas de archivos o nombres de experimentos, potenciando la gestión automatizada de resultados y checkpoints.

En la práctica, Hydra se integra a la perfección con los flujos de trabajo de machine learning, desde la inicialización del entorno hasta la ejecución y validación de resultados. El uso de este sistema no solo simplifica la configuración y el control de los experimentos, sino que también promueve procesos reproducibles y eficientes, fundamentales en la investigación y desarrollo de la inteligencia artificial moderna.


Fuente: https://www.marktechpost.com/2025/11/04/how-can-we-build-scalable-and-reproducible-machine-learning-experiment-pipelines-using-meta-research-hydra/

Repensando la inteligencia artificial general

¿Qué es la inteligencia realmente general?

La inteligencia artificial general (AGI) no debe reducirse solo a unir diferentes habilidades tecnológicas, como el lenguaje y la visión. Para que una inteligencia sea verdaderamente general, debe comprender y actuar en el mundo físico, abordando tareas como reparar objetos o preparar alimentos; desafíos que van mucho más allá de manipular símbolos o palabras. Los sistemas actuales, como los modelos de lenguaje, parecen entender el mundo gracias a su destreza con el texto, pero en realidad solo recorren grandes cantidades de datos y aprenden patrones superficiales.

Por ejemplo, un modelo puede jugar bien al ajedrez o al Othello porque esas actividades son esencialmente reglas simbólicas. Sin embargo, ninguna cantidad de simbolismo puede reemplazar la comprensión física necesaria para, por ejemplo, limpiar una habitación. La diferencia central entre los humanos y las máquinas actuales radica en que los humanos basan su inteligencia en la experiencia corporal y la interacción directa con su entorno. Los algoritmos no tienen esa vivencia y, por tanto, no pueden entender realmente el mundo más allá de lo que describimos con palabras.

Más allá de modelos e intuiciones técnicas

Algunos creen que sólo escalar los modelos actuales terminará generando AGI. Pero esa estrategia enfrenta serios límites. Las capacidades plurales, como el lenguaje, la visión y la acción física, no se desarrollan simplemente colocando todos los conocimientos en una sola gran red matemática. Cuando intentamos hacer esto, terminamos con estructuras complejas y artificialmente separadas: por ejemplo, el texto y las imágenes viven en «espacios» diferentes y no se entienden entre sí con plenitud.

El éxito de los grandes modelos de lenguaje y visión se debió principalmente a la cantidad de datos y potencia computacional —no a una eficiencia comparable con la inteligencia real. Ellos imitan, no inventan. Los humanos, por el contrario, somos capaces de crear conceptos nuevos con muy pocos ejemplos y adaptar nuestra comprensión del mundo a situaciones novedosas. La habilidad para fusionar información de distintas fuentes y elaborar soluciones creativas es lo que define a la inteligencia general, y esto no surge solo por combinar muchas «modalidades» en una inteligencia artificial.

Hacia una inteligencia más auténtica

Si queremos llegar a una auténtica AGI, debemos dejar de juntar sistemas específicos como piezas de Frankenstein. En vez de forzar secciones especializadas (como visión o lenguaje) a colaborar, debemos diseñar modelos donde la separación entre modalidades desaparezca y el procesamiento integral emerja de la interacción con el entorno. Imagina una máquina que pueda aprender observando, actuando y comunicando, todo mediante los mismos procesos cognitivos.

Esto implica que la estructura de una inteligencia no debe depender de cómo los humanos hemos dividido tradicionalmente la información (en imágenes, texto, acciones), sino permitir que los sistemas descubran por sí mismos cómo integrar y utilizar la información en su totalidad. Aunque este enfoque podría ser menos eficiente al principio, a largo plazo permitirá una flexibilidad y creatividad mucho mayores que los modelos ultra-especializados y desconectados de la realidad física.


Fuente: https://thegradient.pub/agi-is-not-multimodal/

Robots que Imaginan y Laboratorios Inteligentes

Innovaciones que están transformando la inteligencia artificial y la ciencia

El desarrollo de modelos de mundo generativos como Ctrl-World permite a los robots imaginar y simular tareas sin necesidad de operar en el mundo físico. Estos sistemas, entrenados gracias a tecnologías avanzadas, proporcionan un entorno controlado donde los robots pueden aprender, practicar y mejorar de manera segura y eficiente. De este modo, se aceleran los procesos de investigación y desarrollo, ya que es posible testar comportamientos y generar datos sintéticos para perfeccionar el rendimiento de los robots. Así, en vez de depender exclusivamente de pruebas lentas y costosas en laboratorios reales, la inteligencia artificial encuentra nuevos caminos para avanzar rápidamente en su capacidad de interactuar con el entorno físico.

Al mismo tiempo, herramientas como LabOS están acercando la posibilidad de contar con asistentes de laboratorio potenciados por IA. Este software, creado en colaboración entre universidades líderes, integra agentes inteligentes para planificar experimentos, analizar datos y acompañar a los científicos a través de gafas de realidad extendida. Gracias a una base de datos de videos experimentales y modelos ajustados específicamente para comprender y detectar errores en las prácticas de laboratorio, la precisión y la eficiencia en el trabajo científico avanzan notablemente. El sistema permite, además, una comunicación directa y fluida entre el científico y la IA, logrando una supervisión a tiempo real y una documentación automática de cada proceso experimental. Todo esto apunta hacia un futuro donde la colaboración entre humanos e inteligencias artificiales enriquecerá y acelerará el avance científico.


Fuente: https://jack-clark.net/2025/10/27/import-ai-433-ai-auditors-robot-dreams-and-software-for-helping-an-ai-run-a-lab/

Búsqueda Multilingüe Precisa y Rápida con LFM2-ColBERT

Innovando en la búsqueda multilingüe con LFM2-ColBERT-350M

LFM2-ColBERT-350M es el nuevo modelo presentado por Liquid AI que redefine la forma en que los sistemas pueden buscar información en múltiples idiomas de forma eficiente y precisa. Este modelo compacto permite que documentos indexados en un solo idioma puedan ser consultados desde diferentes lenguas, logrando resultados de alta precisión sin sacrificar velocidad en la inferencia. Gracias a su arquitectura basada en la tecnología LFM2, el modelo alcanza rendimientos comparables a sistemas mucho más pequeños, permitiendo su implementación en entornos con altos volúmenes de información y necesidad de respuestas rápidas.

Ventajas del enfoque de interacción tardía

Este modelo aprovecha un método llamado interacción tardía. En vez de comparar consultas y documentos directamente de manera conjunta (lo que sería costoso), procesa ambas partes por separado a nivel de tokens y realiza la comparación en el momento de la búsqueda utilizando la función MaxSim. Este enfoque optimiza la precisión, permitiendo conservar detalles importantes de cada palabra o parte del texto, mientras se mantiene la eficiencia. Además, posibilita la precomputación de documentos, facilitando búsquedas rápidas incluso en grandes volúmenes de datos. Como resultado, LFM2-ColBERT-350M puede desempeñar funciones tanto de recuperador inicial como de clasificador de relevancia en una sola etapa.

Capacidades multilingües y desempeño comprobado

El modelo soporta de forma nativa ocho idiomas principales: inglés, árabe, chino, francés, alemán, japonés, coreano y español. En evaluaciones ampliadas, la lista suma italiano y portugués, demostrando su versatilidad para implementaciones en mercados globales. Las pruebas en el banco NanoBEIR multilingüe muestran que LFM2-ColBERT-350M supera ampliamente a modelos comparables en rendimiento, especialmente en alemán, árabe, coreano y japonés, manteniendo también excelentes resultados en inglés.

Entre sus puntos clave destacan:

  • El análisis a nivel de token conserva interacciones detalladas y permite búsquedas ágiles gracias a la precomputación de documentos.
  • Es posible indexar documentos en un idioma y consultarlos en varios, lo que simplifica la gestión y la expansión de los sistemas de búsqueda.
  • Supera a modelos de la competencia de similar o menor tamaño, manteniendo un alto rendimiento en todos los idiomas evaluados.
  • La velocidad de inferencia se equipara a sistemas significativamente más pequeños, lo que facilita su integración a gran escala.

En conclusión, LFM2-ColBERT-350M se posiciona como una opción robusta y eficiente para proyectos de búsqueda y recuperación de información en contextos multilingües, alineando velocidad y precisión en un solo modelo listo para aplicaciones en el mundo real.


Fuente: https://www.marktechpost.com/2025/10/28/liquid-ai-releases-lfm2-colbert-350m-a-new-small-model-that-brings-late-interaction-retrieval-to-multilingual-and-cross-lingual-rag/

Por qué la AGI necesita comprender el mundo

La inteligencia artificial necesita comprender el mundo real

En los últimos años, las inteligencias artificiales generativas han logrado sorprendentes avances, llevando a muchos a creer que alcanzar una inteligencia igual a la humana (AGI) está cerca. Sin embargo, estos avances se han logrado principalmente por aumentar la escala y capacidad de las redes neuronales, no por entender mejor cómo pensamos los humanos. Si aspiramos a una verdadera inteligencia general artificial, necesitamos que las máquinas comprendan no solo palabras y símbolos, sino también el mundo físico que nos rodea.

Muchas tareas que consideramos evidencia de inteligencia –reparar un auto, preparar comida o atar un nudo– exigen habilidades que van mucho más allá de manipular símbolos o predecir palabras. Las IA actuales, entrenadas principalmente con texto e imágenes, sólo simulan comprensión a través de reglas aprendidas y patrones frecuentes, sin tener una experiencia real del entorno físico. Aunque pueden acertar en pruebas y benchmarks de lenguaje, suelen fracasar cuando deben transferir ese conocimiento a situaciones del mundo real que nunca han “vivido”. Así, su aparente inteligencia a menudo resulta ser una imitación superficial basada en grandes cantidades de datos.

El desafío de unir diferentes formas de inteligencia

Existe la idea de que podríamos lograr una AGI efectiva sumando modelos expertos en áreas específicas (texto, imágenes, acciones), creyendo que, juntos, alcanzarían una inteligencia general. Sin embargo, esto enfrenta problemas fundamentales. Por un lado, las capacidades humanas —como hablar, ver, movernos y entender indicios sociales— están profundamente conectadas. Separar estas habilidades en módulos aislados limita la posibilidad de formar conceptos coherentes. Además, si cada “modalidad” (visión, lenguaje, acción) aprende por separado y luego intentamos unirlas, la coordinación entre ellas suele ser torpe e incompleta.

Más preocupante aún, el proceso de entrenamiento escalando únicamente en datos y tamaño no enseña realmente a las máquinas a crear nuevos conceptos ni a razonar de forma flexible ante lo desconocido. Mientras los humanos desarrollamos ideas nuevas a partir de pocas experiencias y podemos adaptarnos a situaciones inéditas, las IA modernas son muy dependientes de los datos en los que fueron entrenadas. Por eso, aunque puedan imitar muchas tareas humanas, su comprensión sigue siendo limitada y poco adaptable.

Hacia una inteligencia artificial verdaderamente general

Para alcanzar una AGI auténtica, necesitamos diseñar sistemas que aprendan y se desarrollen a partir de la interacción continua con el entorno físico y social. Esto implica romper las barreras artificiales entre modalidades y permitir que el procesamiento de imágenes, texto y acciones surja de manera natural de la experiencia integrada. Así como las personas fusionan información visual, auditiva y motora para comprender y actuar, las máquinas deben formar representaciones unificadas del mundo.

Debemos dejar de creer que solo con más datos o mayores redes lograremos la inteligencia general. En su lugar, la clave está en repensar cómo organizamos y conectamos las capacidades cognitivas de las máquinas, inspirándonos en cómo lo hace la inteligencia humana. Solo a través de una integración real entre percepción, acción y razonamiento podremos desarrollar una inteligencia artificial capaz de adaptarse del mismo modo flexible y creativo que los seres humanos.


Fuente: https://thegradient.pub/agi-is-not-multimodal/

Inteligencia Artificial: Potencia, Riesgos y Vida Cotidiana

Avances y Riesgos en la Inteligencia Artificial

La inteligencia artificial (IA) está transformando áreas críticas y plantea nuevos desafíos en seguridad, infraestructura y aplicaciones domésticas. Recientemente, expertos han mostrado cómo malware autónomo impulsado por IA puede operar aprovechando los recursos locales de una computadora, actuando sin necesidad de servidores externos y complicando su detección. Esta tecnología utiliza agentes inteligentes basados en modelos de lenguaje instalados de fábrica en algunos equipos, capaces de buscar y explotar vulnerabilidades en su entorno. Aunque hoy en día sólo es viable en computadoras avanzadas, la tendencia apunta a una proliferación de estos agentes, lo que podría cambiar las reglas del juego en ciberseguridad. Es fundamental que los desarrolladores e investigadores anticipen estos riesgos e implementen medidas que aseguren y aíslen los sistemas inteligentes de los potenciales ataques.

Innovaciones en Computación y Centros de Datos Inteligentes

Por otro lado, la colaboración entre hardware diverso está permitiendo construir clusters caseros de alto rendimiento. Un caso destacado combina la potencia de cómputo de NVIDIA DGX Spark con la velocidad del Mac Studio de Apple, sincronizando tareas para acelerar el desempeño de los modelos de lenguaje. Esta práctica, llamada Frankencomputing, distribuye funciones según las fortalezas de cada máquina resultando en una eficiencia superior al emplear ambas juntas, abriendo la puerta a una mayor independencia tecnológica y control sobre sistemas de IA fuera de los grandes proveedores tradicionales.

En el terreno de la infraestructura, el anuncio de un centro de datos de 2 gigavatios en Texas por parte de una startup representa un salto monumental: equivale casi al consumo de una central eléctrica y facilita la expansión modular y escalable de la IA. Esta tendencia evidencia la enorme demanda energética y el crecimiento del ecosistema de IA, donde incluso empresas emergentes compiten en escala con gigantes tecnológicos.

Nuevos Horizontes en la Robótica y el Futuro Social

La IA también impulsa avances sociales, como la creación de un conjunto de datos sin precedentes para entrenar robots humanoides. Mediante controladores vestibles y sensores de última generación, se recopilaron millones de registros de tareas cotidianas –como manipulación de objetos y cooperación con personas– que pronto habilitarán asistentes domésticos inteligentes. El análisis y uso de estos datos acelerará el desarrollo de robots capaces de realizar tareas útiles y seguras en nuestros hogares, marcando un antes y un después en la robótica de servicio.

Sin embargo, estas innovaciones traen desafíos éticos y sociales. Un ejemplo ficticio pero ilustrativo es el de un videojuego con personajes generados por IA tan convincentes que despertaron lazos emocionales profundos en los jugadores, llegando a desencadenar problemas psicológicos y presión social para su retirada del mercado. Este caso subraya la importancia de considerar el impacto emocional y social de la tecnología, y la necesidad de límites claros en el diseño de sistemas generativos altamente realistas.


Fuente: https://jack-clark.net/2025/10/20/import-ai-432-ai-malware-frankencomputing-and-poolsides-big-cluster/

OpenAI lanza ChatGPT Atlas, el navegador con IA

ChatGPT Atlas: Un navegador impulsado por inteligencia artificial

OpenAI ha lanzado ChatGPT Atlas, un navegador innovador que integra la inteligencia artificial como elemento clave en la navegación, la búsqueda y la asistencia en páginas web. Basado en Chromium, este navegador presenta una interfaz con ChatGPT persistente en la nueva pestaña y una barra lateral “Preguntar a ChatGPT” accesible en cualquier sitio. De este modo, los usuarios pueden resumir páginas, comparar productos, extraer datos y editar textos directamente en los campos de formularios. Atlas permite además importar contraseñas, marcadores e historial desde otros navegadores, facilitando la transición para los usuarios.

Una de las funciones más destacadas es “Browser Memories”: resúmenes privados y filtrados de las páginas visitadas, que pueden personalizar la experiencia y asistencia futura. Estas memorias son completamente opcionales y diseñadas con la privacidad como prioridad. Atlas introduce también un modo agente previo, en el que ChatGPT puede abrir pestañas, hacer clic y llevar a cabo tareas en varios pasos (por ejemplo, investigación o compras), siempre bajo la supervisión explícita del usuario. Este agente opera bajo límites estrictos: no puede ejecutar código, descargar archivos, instalar extensiones ni acceder a contraseñas o autocompletados.

Diferencias clave respecto a Google Chrome

Atlas incorpora ventajas claras frente a Chrome gracias a su agente de IA nativo y barra lateral presentes en cualquier página, así como funciones de edición en campo. El modo agente realiza tareas complejas a través de varias pestañas, algo que en Chrome solo es posible mediante complementos aparte. La nueva pestaña en Atlas combina el chat con enlaces de búsqueda, imágenes, videos y noticias, ahorrando tiempo y evitando el cambio constante de contexto. Además, la integración de memorias de navegador, que mejoran el soporte futuro personalizando la asistencia, representa un enfoque innovador que Chrome no ofrece de forma nativa.

En cuanto a privacidad, Atlas garantiza que el contenido navegado no se utiliza para entrenar modelos salvo consentimiento del usuario. Un control separado, activado por defecto, permite compartir diagnósticos para mejorar la navegación y búsqueda. El modo incógnito desconecta a ChatGPT del usuario temporalmente, y los chats firmados fuera de sesión se mantienen aislados durante 30 días para prevenir abusos, similar a las ventanas privadas de Chrome.

No obstante, Atlas comparte con Chrome su base tecnológica y experiencia de usuario: compatibilidad total con la web actual, sistema de pestañas, administrador de contraseñas y configuración familiar. Se puede importar toda la información relevante desde navegadores anteriores, haciendo sencillo cambiar de plataforma.

Limitaciones y consideraciones

A pesar de sus innovaciones, Atlas presenta algunas limitaciones importantes en su lanzamiento. Por el momento, sólo está disponible para macOS (Apple Silicon, macOS 12+), mientras que Chrome sigue siendo multiplataforma, incluyendo Windows, iOS y Android, los cuales están previstos próximamente para Atlas. El soporte empresarial está en fase beta y para organizaciones educativas o corporativas requiere habilitación por parte de administradores, mientras que las capacidades empresariales de Chrome son maduras y ampliamente probadas.

En cuanto a extensiones y herramientas de desarrollo, aún no se confirma compatibilidad con la Chrome Web Store, y el agente de Atlas no puede instalar extensiones, lo que limita el alcance de la automatización en comparación con Chrome. Además, el ajuste de envío de diagnósticos está activado por defecto, lo que exige atención adicional de los equipos de privacidad, aunque es comparable a la recolección automática de datos de Chrome.

En síntesis, ChatGPT Atlas convierte el navegador en un entorno de trabajo centrado en IA: chat, resúmenes, asistencias y edición constante hacen que las tareas en la web sean más eficientes. La migración es fácil y segura, pero las limitaciones actuales en extensiones, cobertura de plataformas y madurez empresarial sugieren que todavía tiene camino por recorrer para alcanzar y superar plenamente el ecosistema de Chrome.


Fuente: https://www.marktechpost.com/2025/10/21/openai-introduces-chatgpt-atlas-a-chromium-based-browser-with-a-built-in-ai-agent/

¿Puede la IA Aprender del Mundo Real?

¿Puede una inteligencia artificial general aprender del mundo solo a través de palabras?

En los últimos años, los modelos de inteligencia artificial han demostrado habilidades sorprendentes para procesar imágenes, textos y diversos datos. Sin embargo, muchos piensan que esta capacidad no es suficiente para alcanzar una inteligencia general comparable a la humana. Estos sistemas, al combinar distintos tipos de información (por ejemplo, texto e imágenes), pueden parecer muy avanzados, pero aún carecen de una comprensión profunda de la realidad física y del contexto en el que las personas actuamos.

La verdadera inteligencia no solo requiere entender símbolos y palabras, sino también interactuar, adaptarse y aprender del mundo físico. Por ejemplo, resolver tareas cotidianas como reparar un auto o cocinar no puede aprenderse simplemente leyendo instrucciones: se necesitan habilidades que se desarrollan mediante la experiencia directa y la acción en el entorno. Los modelos actuales de IA suelen limitarse a manipular símbolos, sin una noción real de lo que estos significan fuera de un texto. Esta limitación hace que, aunque generen respuestas correctas desde el punto de vista del lenguaje, carezcan de la comprensión que se deriva de la experiencia y la interacción física.

Un desafío clave es que estos sistemas funcionan principalmente identificando patrones en enormes cantidades de datos, en vez de desarrollar un sentido propio de los conceptos o del entorno. Pueden imitar el lenguaje humano, pero no entienden verdaderamente el significado detrás de palabras como “nevera” o “manzana”, ni pueden inferir que es imposible “meter una nevera dentro de una manzana”. La inteligencia humana combina comprensión lingüística, sentido común y experiencias físicas, algo que la inteligencia artificial aún no logra.

El error de juntar modalidades sin integración real

Algunos investigadores creen que si unimos sistemas capaces de procesar información visual, textual y de acciones, obtendremos una inteligencia verdaderamente general. Sin embargo, la realidad es más compleja. La información de diferentes modalidades (como imágenes y palabras) no siempre puede fusionarse de forma natural ni coherente. Los intentos actuales suelen juntar módulos especializados para cada tipo de dato, pero esto lleva a resultados fragmentados y una comprensión superficial.

El significado profundo de una experiencia o concepto rara vez puede transferirse de una modalidad a otra de manera perfecta. Por ejemplo, una imagen puede contener detalles imposibles de describir completamente en palabras, y lo mismo ocurre al revés. Además, las habilidades humanas como leer, ver, hablar y moverse están mediadas por procesos cognitivos que se solapan e integran sofisticadamente. En cambio, los modelos de IA actuales gestionan cada modalidad por separado, lo que limita su capacidad para crear conceptos integrados y adaptarse a nuevas situaciones.

La clave para avanzar no está en crear combinaciones artificiales de estos módulos, sino en desarrollar sistemas que adquieran conocimientos y habilidades a través de la interacción directa con su entorno. Así, la inteligencia artificial podría ir más allá de imitar modelos humanos existentes y empezar a generar nuevos conceptos por sí misma, tal como lo hace una persona al aprender por experiencia y exploración.

Un futuro para la inteligencia artificial basada en la experiencia

El enfoque de escalar modelos y juntar sistemas especializados ha sido eficaz en tareas concretas, pero tiene límites claros para construir una inteligencia general. Lo que hace especial a la mente humana es su capacidad para aprender de la experiencia, inventar conceptos y asociar el lenguaje con la realidad física. Para lograrlo en inteligencia artificial, deberíamos crear sistemas capaces de percibir, actuar y adaptarse en entornos complejos, donde el significado surja naturalmente de la interacción entre modalidades, no de la suma de partes aisladas.

Esto implica cambiar el paradigma hacia una IA más flexible, capaz de aprender del entorno, adaptarse a lo imprevisto y formar conceptos propios. Aunque este camino puede ser menos eficiente en términos de entrenamiento y recursos en comparación con los modelos actuales, facilitará el surgimiento de una inteligencia artificial genuinamente general.

En definitiva, el reto ya no es tanto descubrir nuevas fórmulas matemáticas para la IA, sino definir cómo integrar y organizar los distintos procesos de inteligencia para que formen un sistema coherente, adaptativo y profundamente conectado con el mundo real.


Fuente: https://thegradient.pub/agi-is-not-multimodal/