Diseño de un Aprendizaje por Refuerzo Seguro sin Exploración en Vivo
El aprendizaje por refuerzo (RL) suele implicar que un agente explore su entorno para aprender, lo que puede conllevar riesgos en sistemas donde la seguridad es prioritaria. En este proceso, se propone un enfoque donde el agente aprende únicamente a partir de datos históricos fijos, sin realizar ninguna exploración directa en ambientes reales. Se desarrolla un entorno personalizado, inspirado en el tradicional «GridWorld», pero adaptado con zonas peligrosas, estados terminales y transiciones impredecibles, para simular situaciones donde una decisión errónea puede ser costosa o peligrosa.
El entorno, de tamaño ajustable y límite de pasos, cuenta con una ubicación de inicio y una meta clara. El agente recibe penalizaciones significativas si ingresa en zonas peligrosas (hazards), pero es recompensado al alcanzar el objetivo final. Las acciones del agente están sometidas a cierta aleatoriedad, para reflejar la incertidumbre del mundo real y las limitaciones operativas.
Construcción y Entrenamiento desde Datos Fijos
Para construir una base de datos segura, se utiliza una política de comportamiento que privilegia acciones consideradas menos riesgosas y evita, en la medida de lo posible, los puntos peligrosos del entorno. El agente genera múltiples trayectorias, registrando observaciones, acciones, recompensas y finalización de episodios, creando así un conjunto estructurado de experiencias que constituye el único insumo para el entrenamiento de los algoritmos.
Estas trayectorias son visualizadas para analizar el alcance de los movimientos y detectar sesgos en la cobertura del entorno. Además, se examina la distribución de recompensas para verificar la presencia de señales claras para el aprendizaje. Utilidades específicas permiten navegar el conjunto de datos respetando su estructura episódica y facilitando su explotación efectiva por distintos algoritmos de aprendizaje por refuerzo.
El entrenamiento se realiza de manera completamente offline, implementando dos enfoques: uno basado en Imitación del Comportamiento (Behavior Cloning, BC), y otro en Aprendizaje Q-Conservador (Conservative Q-Learning, CQL). Ambos modelos son evaluados mediante simulaciones controladas, recolectando métricas como retorno promedio, tasas de éxito y de error en zonas riesgosas. Además, se mide cuán distintas son las acciones aprendidas respecto a las del conjunto de datos, para detectar posibles tendencias a desviarse de comportamientos seguros.
Resultados y Aplicaciones a Escenarios Críticos
Los experimentos demuestran que el CQL produce políticas más confiables que las técnicas simples de imitación, especialmente útil cuando los datos disponibles no cubren todas las situaciones posibles o pueden inducir a comportamientos arriesgados fuera de la distribución observada. Las evaluaciones muestran cómo una política conservadora reduce la probabilidad de caer en estados peligrosos y mejora el rendimiento general del agente, incluso sin permitir exploración libre.
Este enfoque completo y reproducible es adaptable a dominios sensibles como robótica, salud o finanzas, donde probar hipótesis en ambientes reales antes de aprender puede acarrear riesgos inaceptables. El diseño y análisis detallado del flujo de trabajo offline permite avanzar hacia soluciones de IA que priorizan la seguridad y la robustez, estableciendo una base sólida para futuras extensiones aplicadas a sistemas del mundo real.
